El mercado no muere
"Algunos creen que Marx volvió a la tierra, otros miran hacia Cuba, a Chávez y su club Alba y los más cautos hacia Europa creyendo que la restauración estatal vendrá desde allá". Escribe el economista Javier Fuenzalida A.
En: http://www.temas.cl/
Sociólogos, políticos de izquierda, politólogos y otros celebran la presunta muerte del mercado como consecuencia de la actual crisis que se habría producido por exceso de libertad. Algunos creen que Marx volvió a la tierra, otros miran hacia Cuba, a Chávez y su club Alba y los más cautos hacia Europa creyendo que la restauración estatal vendrá desde allá. Hasta hace poco citaban jubilosamente a Obama identificándolo como un liberal americano y ahora a Sarkozy, antes denostado por su famoso discurso de Abril del 2007 en que prometía reforzar la economía de mercado en Francia.
Sin embargo aún no comprenden que lo que disparó la crisis fue la Community Reinvestment Act de 1977 que obligaba a los bancos a conceder créditos hipotecarios a deudores insolventes pero cuya aplicación se desvirtuó posteriormente, dando origen a la burbuja de hipotecas sub prime. Una mala ley. El resto ya es historia conocida.
La legislación financiera americana ha sido consistente con el respeto por la ética imperante en ese país. Es poco exigente en materia de regulaciones y fiscalización, así se entiende la derogación de la ley Glass-Steagall que permitió a los bancos entrar en otros negocios financieros, la falta de normas para los bancos de inversiones y fondos de inversión, la legislación sobre securitización en relación a los activos subyacentes, sus emisores e intermediarios. Las auditorías y evaluaciones de riesgos confiadas en informes de terceros tomados como fidedignos, etc. No es la primera vez que se detectaron deficiencias. Antes, los casos de Enron y Worldcom mostraron deficiencias en la legislación sobre sociedades anónimas, corregidas con la ley Sarbanes-Oxley y ahora será el turno de la legislación sobre el mercado de capitales. Los delitos financieros en EE.UU. son criminales y la ley es severa como la condena a prisión perpetua de los ejecutivos de Enron y ahora de Mr. Madoff. Sin embargo, esta vez el daño ha ido mucho más allá.
No pocos vieron la llegada de Obama como el mesías del estatismo y hoy ya lo consideran como un anticristo porque el nuevo presidente anuncia que las reformas serán hechas dentro del marco de libertad económica que caracteriza a Estados Unidos, fortaleciendo la economía de mercado. Descartado así Obama ahora vuelven sus ojos a Sarkozy como un arrepentido del famoso discurso de candidato cuando prometió modernizar la economía francesa agotada de tanto estatismo, echando pié atrás. Sin embargo, los proyectos europeos buscan la perfección no el destierro del mercado. El ilusionismo los ha llevado a declarar que habría aconsejado al candidato presidencial que lo visitó hace algunos días a un golpe de timón hacia más Estado.
Las malas noticias para los estatistas es que para eliminar la economía de mercado habría que derogar las garantías sobre libertad y derecho de propiedad consagrados en las constituciones de los países libres. Lo que veremos, como sucedió en Chile desde 1973 hasta el presente, serán reformas para perfeccionar las instituciones y la legislación que rige la economía de mercado. El resto es "wishful thinking".
Javier Fuenzalida A.
Profesor, Universidad Finis Terrae
09/07/2009
