Por: Lupus Signatus en Aragon Liberal
Las noticias, como todo en esta vida, se pueden dar bien y mal. Los medios de comunicación social deberían plantearse el dar estas noticias de la manera que mejor informen a los españoles y que más perjudiquen a ETA y su entorno.
La Constitución Española del 78 en su artículo 20 reconoce a todos los españoles, entre otros derechos, el de libertad de expresión y el de dar y recibir información “veraz” por cualquier medio, sin más limitaciones que aquellas que pueden afectar a la honorabilidad de la persona, el derecho a la propia imagen y la protección de la infancia y adolescencia.
Con esto la C. E. no hace más que reconocer el derecho a la libertad de prensa por un lado y a que los españoles recibamos la información sin ningún tipo censura previa, y además que sea contrastada y verificada. Pero aunque se nos otorgan estos dos derechos como fundamentales de todos los españoles, desde hace tiempo se viene planteando un debate dentro de los medios de comunicación social referido a que límites se deben poner ante determinadas informaciones.
Cualquier grupo terrorista con sus acciones violentas busca conseguir propaganda para su causa, entonces podemos suponer que cuanta mayor sea la difusión de un atentado terrorista, mayor propaganda consiguen los criminales. Además, en muchas de las noticias que se dan con motivo de un atentado terrorista se llegan a cometer excesos muy graves primero en referencia a la investigación y segundo en relación con el tipo de información que se da.
El periodista debe estar debidamente informado de lo acontecido entorno a la noticia, pero debe valorar que es lo que se puede publicar y lo que no.
Esto lo podemos ver de forma clara analizando las noticias en torno al atentado perpetrado contra los juzgados de Guecho. En estas informaciones se llegaron a dar los planos de los explosivos utilizados. Aquí tenemos el primer error. ¿Alguien cree que para el común de los mortales es necesario conocer los planos de un explosivo? Esta parte de la noticia solamente interesa a aquellos que, al igual que los propios terroristas, solo piensan en hacer daño a la sociedad. También en estas noticias, y no contentos con dar a conocer como se construye un artefacto explosivo, se entraba en un análisis tal que se llegó a publicar el error de construcción del explosivo. Aquí tenemos la segunda equivocación, este tipo de información solo favorece a los terroristas, la próxima vez serán más concienzudos y detallistas y no cometan el mismo fallo.
Esta información, no solo causa un grave perjuicio a la investigación del hecho, sino que además posibilita una mayor efectividad del terrorista.
También, este tipo de hechos intenta conseguir una mayor justificación a sus actos y esto lo consiguen simplemente leyendo la forma en la que el redactor expone los hechos.
Para explicar este punto me voy a retrotraer unos cuantos años atrás. El día que atentaron en Madrid contra Irene Villa –perdió las piernas- cuando su madre ponía en marcha su vehículo para llevarla al colegio, en Madrid hubo también dos atentados más. Es más el Comandante Villalobos también perdió sus piernas, y al mismo tiempo un Teniente del Ejército perdía la vida. ¿Alguien recuerda el nombre de este Teniente? Es más, ¿alguien sabía que el mismo día del atentado que padeció Irene Villa, el Comandante Villalobos también perdió su piernas? Esto sucede simplemente porque, cuando se da la noticia siempre se tiende a calificar de víctimas inocentes a los niños y a toda persona que no utilice como atuendo laboral un uniforme. Todos estamos de acuerdo en que Irene Villa y su madre eran víctimas inocentes de esta barbaridad, pero ¿acaso alguien me puede explicar de qué eran culpables el Comandante y el Teniente?
Esta diferencia de trato hacia las víctimas, supone de hecho una justificación de los asesinatos hacia aquellas personas miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o de las Fuerzas Armadas, puesto que ven que la propia sociedad –por medio de sus medios de comunicación- las trata de diferente forma. En este trato distinto podríamos hacer referencia al cruel atentado sufrido por el Concejal de Érmua Miguel Ángel Blanco y el sufrido años atrás por un Militar en Bilbao. A Miguel Ángel lo secuestraron, lo tuvieron cautivo durante tres días y al final lo mataron; todos recordamos estos hechos como si hubieran ocurrido ayer mismo. Al militar, del que casi nadie se acuerda del empleo ni tan siquiera del nombre, lo tuvieron secuestrado durante un mes, y el final fue el mismo; lo asesinaron. La diferencia entre uno y otro era la misma de siempre, el joven concejal de Ermua era una víctima inocente, el Brigada vestía de uniforme.
Por último, hacer referencia a la propaganda que se hace del entorno de ETA. Cuando convocan una rueda de prensa ETA-Batasuna o cualquiera de sus satélites, acuden todos los medios de comunicación y se les da una cobertura a los asesinos que no se merecen. Se les da una propaganda gratuita injustificable a todas luces, lo cual para ellos significa que generan interés, son noticia.
¿No sería mejor que el aislamiento social de estos liberticidas asesinos empezase por el aislamiento por parte de los medios de comunicación social?
Las noticias, como todo en esta vida, se pueden dar bien y mal. Los medios de comunicación social deberían plantearse el dar estas noticias de la manera que mejor informen a los españoles y que más perjudiquen a ETA y su entorno.

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