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La Coctelera

ARAGON LIBERAL.ES

Blog del grupo Foro Aragón Liberal, asociado a www.aragonliberal.es y a http://aragonliberal.zoomblog.com; órgano de expresión de la Asociación de amigos de Aragón Liberal. Su filosofía es de un liberalismo impregnado del humanismo cristiano.

1 Noviembre 2009

¿Es necesario el Estado?

En un debate planteado en torno a un post de este blog, uno de los participantes afirmó  que el Estado es "un mal que nunca debiera existir". Partiendo de esa base, quería plantear el tema de la necesidad de la existencia del Estado, sus fines, e incluso de la misma moralidad de su existencia.

 
Hay muchas personas y corrientes de pensamiento que consideran al Estado como una entidad innecesaria, antinatural o incluso maligna. Los marxistas, por ejemplo, creen que el Estado es un instrumento de opresión de las clases dominantes, el cual, de acuerdo a ese relato mágico de cuento de hadas que hace Marx, "se disolverá" luego de un breve período de "dictadura del proletariado" (léase: "dictadura del Partido") para dar luz a la sociedad comunista. Varios de sus sobrinos progresistas sostienen que el Estado es una entidad represiva y coartadora de derechos, cuya existencia es un mal necesario y sólo tolerable mediante la reducción de sus poderes. Las tradiciones del liberalismo ven al Estado como un ente cuya sola misión es la protección de los derechos y libertades de los habitantes mediante la restricción del goce de los mismos. Finalmente, los anarquistas lo consideran un mal completamente injustificable y una estructura nefasta e innecesaria, ya que las personas son naturalmente buenas y perfectamente capaces de organizarse espontáneamente para castigar violaciones a las normas de convivencia.

 
En mi opinión, el Estado es un ente absolutamente necesario para la convivencia humana. Los seres humanos somos racionales, pero también irracionales. Nuestras acciones no suelen tener motivaciones racionales o de costo-beneficio (de hecho casi nunca las tienen), sino que suelen estar motivadas en deseos, emociones, ambiciones o imperativos de otros tipos: morales, religiosos, culturales, de status, etcétera. Aún más, tenemos a nuestra disposición la capacidad de actuar utilizando la fuerza física, es decir, la violencia. Resumiendo, el hombre es un ser racional pero impredecible por su capacidad para actuar irracionalmente y peligroso por su capacidad de emplear la violencia.

 
Dejados por su cuenta, las personas son capaces de hacer cualquier cosa por cualquier motivo con tal de asegurar su subsistencia y su lugar en la comunidad. Los derechos humanos, aquellos que según los críticos del Estado son tan reprimidos y coartados por la acción estatal, no tendrían ningún valor en una sociedad sin instrumentos de organización política, ya que dependerían de la fuerza relativa de cada uno. El mito anarquista de la felicidad en una comunidad sin Estado es una triste mentira, como lo demuestran los ejemplos de países sin Estado como Somalía o Afganistán. Lejos de ser algo ideal, la sociedad sin organización estatal es un infierno de violencia en el que la vida humana, como decía Thomas Hobbes en el Leviatán, es "solitaria, pobre, sucia, bruta y corta".

  
Si se quiere tener una sociedad que funcione y prospere, en la cual las personas puedan perseguir sus fines y buscar la felicidad y progreso individual, es absolutamente necesario que la violencia esté lo más contenida y concentrada posible en una sola organización capaz de transformar esa violencia en un poder creador y beneficioso puesto al servicio de la sociedad. Llamémosla "Estado".

 
Entonces, el Estado existe para permitir el desarrollo de la sociedad mediante el control y concentración de la violencia, o como decía Max Weber, "el monopolio del uso legítimo de la violencia física". El Estado protege las libertades y derechos de los habitantes mediante la limitación de su ejercicio, impidiendo que el uso descontrolado de esas libertades y derechos ponga en riesgo la paz y tranquilidad de la sociedad y las libertades y derechos de los demás. La represión estatal, tan detestada por los políticamente correctos, es absolutamente necesaria, ya que es imposible confiar solamente en la buena voluntad de las personas para que se limiten.

 
El Estado existe por la más simple razón de todas: porque funciona. Porque demostró ser más exitoso que cualquier otra forma de organización humana a la hora de contener la violencia y porque resultó además ser la forma más eficiente de manejar y administrar los asuntos de la sociedad. La organización también es necesaria para gestionar eficazmente los asuntos que son de interés para la sociedad e implementar mecanismos efectivos de decisión y ejecución. Por el simple hecho de que la organización política necesita poder para implementar sus decisiones, es que debe tener el monopolio de la violencia.

 
El uso del Estado para otros fines, como el logro de la "justicia social", la "redistribución de la riqueza" o la "igualdad", debe ser tenido bajo constante control. El Estado debe asegurar y sentar las bases para que tales objetivos puedan ser logrados mediante la libre acción de los habitantes dentro del marco de la ley. Emplear al Estado para esos objetivos significa correr el riesgo de violar los derechos y libertades de las personas, y por lo tanto, no debe dársele poderes extensos para tales fines.

 
El Estado no es un mal necesario: es un instrumento necesario. Como todos los instrumentos y objetos, el Estado es moralmente neutro, es decir, en sí mismo no es ni bueno ni malo. La bondad o maldad del Estado dependerá del uso que se le de: el Estado puede ser bueno cuando se lo usa para mantener el orden y la paz y preservar las libertades de los ciudadanos, y puede ser malo cuando se lo utiliza para oprimir o robar.

 
Por supuesto, por tratarse de una creación humana que es usada por seres humanos, el Estado mismo necesita ser controlado para evitar la posibilidad del abuso de su poder. Para eso existen las leyes, los tribunales y la participación ciudadana en los asuntos públicos, para que esté claro qué es lo permitido y lo prohibido, para que las transgresiones sean castigadas y para que la ignorancia y la apatía no puedan ser aprovechadas para violar las normas. La desobediencia civil, la acción directa y la manifestación de protesta son formas altamente peligrosas de expresión política, ya que su ABUSO y USO DESMEDIDO ponen en riesgo la efectividad del Estado. La mejor forma de asegurar el buen funcionamiento del Estado es controlándolo mediante sus propias normas y mecanismos.

 
En conclusión: sí, el Estado es necesario. El Estado es una forma de organización necesaria, efectiva y moralmente neutra. Su bondad o maldad depende del uso que se le dé. Y su buen funcionamiento depende, entre otras cosas, de la conciencia de nuestros deberes respecto a la comunidad política y de nuestro respeto por las leyes.  
 

http://labestiapolitica.blogspot.com/2007/01/es-necesario-el-estado.html 

(Recomendado por Javier Úbeda)

En http://www.aragonliberal.es

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24 Septiembre 2009

Notas al progresismo español

Por: Juan Pontejos para Aragón Liberal

Son curiosas las grandes diferencias que existen entre lo escrito en la Constitución de Cádiz, que es el punto de arranque legal del liberalismo español, y las líneas marcadas por sus seguidores, los llamados progresistas desde aquel año hasta hoy.

 


 

      Son curiosas las grandes diferencias que existen entre lo escrito en la Constitución de Cádiz, que es el punto de arranque legal del liberalismo español,  promulgada  el día de san José (por lo que se llamó "la Pepa") del año 1812 y las líneas marcadas por sus seguidores, los llamados progresistas desde aquel año hasta hoy. En ella, como dice Artola, "se proclaman las jóvenes y ya clásicas libertades y la igualdad de todos los ciudadanos (excluidas, naturalmente, las ciudadanas) ante la ley". Señala Comellas que fue "una reforma institucional : las Cortes sobre el monarca". En la redacción sobresalió Agustín Argüelles, que andando el tiempo sería uno de los santones del "progresismo". En ella se afirma : "la nación española profesa la religión católica, apostólica, romana, única verdadera, con exclusión de cualquier otra" y, a propuesta de Inguanzo, añadía : "que el catolicismo sería perpetuamente la religión de los españoles, prohibiéndose en absoluto el ejercicio de cualquier otra".

  Durante el siglo XIX la siguieron otras ocho Constituciones, naturalmente, distintas. Los liberales se dividieron en exaltados o "progresistas" y moderados o conservadores.  El historiador Ricardo de la Cierva pretende trazar una línea, más o menos continua, del camino seguido por este progresismo hispano y nos dice: "La masonería ibérica actuó desde comienzos del siglo XIX ... Ha tenido desde entonces  como objetivo supremo la secularización, es decir arrancar el poder y el influjo social de la Iglesia Católica" y añade: "En la España del siglo XIX la Masonería de obediencia inglesa se identifica con el liberalismo radical".

  De los "liberales" del siglo XIX quedan huellas destacadas en nuestra historia: De las revoluciones dice Comellas que: "Provisionalmente podemos fijar en dos mil. No nos referimos a motines o alteraciones del orden, que hubieran hecho elevar el número hasta el infinito, sino a revoluciones propiamente dichas, esto es, intentos organizados, armados y conscientes, para derribar al gobierno. Dos mil revoluciones en un siglo equivalen a una cada diecisiete días". Los "progresistas" acudieron a ellas en una proporción muchas veces superior a las realizadas por otros grupos políticos.

 

     Pero "su revolución" mas exitosa fue la conseguida por tres decretos consecutivos de Mendizabal, en 1835 y 1836, que hicieron realidad la Desamortización. El primero suprimía todas las órdenes religiosas, excepto aquellas que se dedicaban a la beneficencia. El segundo declaraba todos los conventos y bienes de aquellas órdenes propiedad del Estado. El tercero sacaba todos esos bienes a subasta pública. Todo este proceso fue  llevado a cabo por políticos liberales progresistas (y masones). Las grandes propiedades agrícolas se concentraron en pocas manos y apareció una nueva clase de terratenientes que, como había previsto Mendizabal, según escribe Menéndez Pelayo, se trasformaron en el apoyo mas ferviente de los "liberales". ¿Algún parecido con prácticas "progresistas" en el último cuarto del siglo XX?.

      

     En el primer decenio del siglo XX comienzan los pactos de "todos contra la derecha". Con esta motivación  se constituyó el 7 de noviembre de 1909 el famoso "Bloque de izquierdas" formado por el partido liberal, los centristas de Melquíades Álvarez y la "Conjunción republicano-socialista" constituida a su vez por los diversos partidos republicanos y el P.S.O.E.   Moret, liberal y portavoz del "bloque", grita "O el poder o la República". Alfonso XIII cede.  El 21 de noviembre de 1909 cuando  es visitado por Maura, sin permitirle decir una palabra, admite la renuncia que D. Antonio no había presentado.  Los socialistas, por primera vez, cuentan como verdadera fuerza política, naturalmente "progresista". Ya no abandonarían el núcleo central de este ideario  hasta el momento actual en que son sus principales "accionistas"... y coautores destacados del frente "todos contra el Partido Popular".

     Y es que el "Partido de la derecha"  representa, al menos una buena parte del mismo, con mayor o menor claridad, los restos políticos mas notables de la cultura, o "ideología", judeo-cristiana que ha sustentado la manera de ser de Occidente durante los últimos siglos. Para seguir la estrategia marcada por Antonio Gramsci en sus celebres "Quaderni" se postulaba toda una nueva estrategia basada en cambiar por completo la ideología religiosa, moral, familiar, de propiedad privada...  La Escuela de Frankfurt, fue fundada por Lukacs quien ya había practicado en Hungría durante la dictadura de Bela Kum, en la que ocupó la Comisaría de Cultura, una especial educación basada en prescindir de todos los frenos morales, amor libre entre niños, rechazo de todo tipo de autoridad tanto de padres como de profesores. Esta escuela es la inventora de lo que llamó "La Teoría Crítica"  que describía a la sociedad occidental como férreamente oprimida por la imposición del cristianismo, la autoridad, la jerarquía, el capitalismo, la familia, la moralidad, el patriotismo o la continencia sexual. Marcuse fue otro de los pilares de esa Escuela, si bien, huyó a USA al principio de la guerra mundial y allí desarrolló sus teorías revolucionarias aderezadas con frases ingeniosas como "Haz el amor y no la guerra" o "Si un conservador te opone argumentos difíciles de rebatir ¡llámalo facha o nazi lo que termina surtiendo efecto!". o "Es preciso arrumbar con los pilares morales de esa ideología tradicional para que el poder caiga en manos de la izquierda como fruta madura".  Herbert Marcuse publica el libro "La Tolerancia Represiva" donde hace responsables a las clases medias de los "delitos" que Marx había atribuido a los capitalistas. La proliferación de individuos fascistas o nazis iría íntimamente ligado a su educación en el seno de familias de la clase media. En los medios de comunicación de masas, cuyo dominio comenzó con Münzenberg y la III Internacional en 1919, la homosexualidad, la infidelidad, el aborto, las conductas contrarias a las habituales en las familias medias tradicionales son puestas como la normalidad de los "progresistas" tiempos modernos. En las practicas socialistas se llega a la intromisión del Gobierno en asuntos tan privados como es el derecho a la educación de los hijos en el idioma y con los contenidos políticos y morales que los padres deseen. Se huye del "elitismo" igualando por abajo, sin advertir que solamente a través de un elitismo cultural, al alcance de los hijos de los obreros, más acostumbrados y entrenados en el sacrificio, es posible el "ascenso de clase" igualando o superando a otros que tuvieron sin esfuerzo todo cuanto les apetecía en cada momento.     

     Los socialistas  nunca se preocuparon en absoluto del "bienestar real" de las clases trabajadoras, ni de que sus descendientes remontaran en la escala social. Los verdaderos "progresos" se debieron siempre a gobiernos de derechas. El PSOE español siguió el ejemplo de los socialistas alemanes que en su día se opusieron con todas sus fuerzas a que Bismark instaurase los seguros sociales en Prusia. Nuestro Seguro de Accidentes de Trabajo es instaurado por Ley  de 30 de enero de 1900 del "conservador" Dato. Por Ley de 27 de febrero de 1908, otro "conservador", Maura funda el Instituto Nacional de Previsión,  con el que comenzaron los Seguros de Pensiones para los obreros. PSOE y UGT  fueron colaboradores y muy protegidos por ello, de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, quien, en  ayuda de UGT, deshizo a sus rivales de la CNT.  El PSOE y el PCE controlaron la II República. A pesar de todas estas circunstancias favorables al PSOE y su sindicato nunca introdujeron mejoría social de ningún tipo. Tuvo que llegar Girón de Velasco en 1942, bajo el "franquismo", para crear el Seguro Obligatorio de Enfermedad que liberó a los obreros españoles y a sus familias de la indigencia médica y farmacéutica que sufrieron hasta entonces. Las derruidas por el PSOE  "Universidades Laborales" fueron un experimento fructífero que consiguió éxitos innegables en el ascenso cultural y profesional de las clases desfavorecidas. ¿Por qué las hicieron desaparecer?  

       ¿Tendrá razón Ricardo de la Cierva  al afirmar: "A lo largo del siglo XX la Masonería, lo mismo que el liberalismo radical, se ha identificado con la Internacional Socialista, a confesión de las dos instituciones"? . Ese pequeño detalle podría ayudar a explicar muchas tácticas y algunas estrategias políticas, de los gobiernos del PSOE y especialmente de los presididos por Rodríguez Zapatero. ¡Sobre todo si tenemos en cuenta que todos estos grupos tienen otro objetivo común: hacer desaparecer toda ideología parecida al cristianismo!.

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16 Septiembre 2009

Telma Ortiz “La Cooperante”: borboneando, que es gerundio

Por Juan Morillo para Aragón Liberal

Uno no gana para sustos déspotas y totalitarios. De una de éstas no saldremos, para qué engañarnos. Hete aquí que Telma Ortiz, hermana de la princesa Leti, se incorpora al Ayuntamiento de Barcelona como subdirectora del Proyecto del Departamento de Relaciones Internacionales con el objetivo de fortalecer los vínculos de Barcelona con Asia y el área del Pacífico.

Lo primero que uno piensa es de dónde debe provenir la utilidad de que Barcelona tenga un departamento de relaciones internacionales. La verdad es que es difícil ver el interés de tener pseudo-embajadas barcelonesas esparcidas por todo el mundo (hasta ahora en países iberoamericanos; algunos africanos como Guinea, Sahara y Etiopía; y europeos como Bosnia y especialmente Sarajevo).

Lo lógico sería que, en tiempos de crisis, la Administración rebajase sus costes/gastos y aligerase su estructura para que el dinero destinado a esos proyectos se quedase en los bolsillos de los contribuyentes. Y, sin embargo, lo que se lleva a cabo es una ampliación del arco de países beneficiarios, ya que Asia nunca fue objetivo de ese departamento.

El puesto que ocupará Telma Ortiz es, por tanto, un cargo de nueva creación ya que no existía previamente en el Consistorio. Josep Roca, director del Área Internacional la ha fichado sin concurso. La remuneración de esta categoría profesional puede oscilar entre 20.649 y 62.699 euros. Los puestos de subdirector en las administraciones públicas son puestos de nivel 30, de los más altos de la Administración, reservados a funcionarios de categoría superior y amplia calificación y experiencia.

Lo condenable de la situación es que ha sido nombrada "a dedo", es decir, que no ha accedido a la función mediante los controles oportunos. No ha superado ninguna prueba, examen u oposición. De hecho, parece ser que se presentó a las oposiciones de AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, y no solamente no aprobó, sino que su clasificación fue considerablemente baja. A esto hay que añadirle el hecho de que es dudoso que reúna todos los requisitos para acceder al puesto público, como por ejemplo, el nivel C de catalán.

Es fácil concluir que se le ha nombrado por ser quién es, es decir, un miembro de la Familia Real. Vamos, es lo que se suele denominar coloquialmente un "enchufe". Lo cual constituye un insulto monumental a todos los opositores del país, además de suponer una desigualdad ante la ley y una falta de respeto a todos los ciudadanos.

Si la chica tiene capacidad o no para desempeñar el cargo es otra cuestión. La verdad es que dicen que es una chica con unas capacidades limitadas y una trayectoria mediocre hasta que su hermana se convirtió en princesa. De todas formas, si tantas cualidades y capacidades tiene La Gran Cooperante, ¿por qué no se ha interesado en ella ninguna ONG, fundación o empresa privada?

Lo que no se entiende es como el Rey, consciente de que un miembro de la Familia Real no puede ostentar cargos públicos ni inscribirse en un partido político, no la haya colocado en una empresa privada en vez de una pública.

Y es que el Rey tiene una evidente responsabilidad en todo esto: o bien ha influido directamente en que se coloque a la hermana de Leti en el puesto, o bien no impide que esta señorita acceda a un puesto público aprovechándose de sus vínculos con la Casa Real.

En cualquiera de los dos casos, permite que se imponga el privilegio por delante del mérito, lo cual significa que está consintiendo que se beneficie a unos españoles y se perjudique a otros. Está promoviendo la desigualdad entre los españoles directa o indirectamente. Y esto conlleva un descrédito grave para la Familia Real.

No creo que la institución de la Monarquía quede muy bien parada. Este tipo de sucesos lamentables constituyen una de las mejores campañas anti-monarquía. Uno no puede dejar de preguntarse qué clase de asesores tiene la monarquía española. ¿Qué ejemplo constituye la Monarquía para los españoles en este momento? No quiero entrar aquí en el eterno debate de monarquía o república. Quizás en otro momento. Lo que quiero señalar, y de lo que estoy totalmente seguro, es que la institución de la monarquía se resiente fuertemente cuando surgen este tipo de hechos.

Y es justo que así sea. Es justo que quien promueva, apoye o no haga nada para evitar la injusticia y la desigualdad, caiga en descrédito y su popularidad se desplome. Ya se trate de políticos, monarcas o presidentes de repúblicas.

En este sentido, el creciente empeño que tiene la Monarquía española de acabar en un museo tampoco nos va mal a los liberales, ya que revela que la verdadera naturaleza de los dirigentes no es la de seres angelicales cuyo único fin en la vida es preocuparse de nuestro bienestar, nuestra autorrealización y nuestra felicidad.

Aunque, en realidad, es lógico pensar que los más felices con estos acontecimientos son los republicanos, que ven como con este nombramiento "a dedo" cae el prestigio que había conseguido la Monarquía durante tantos años. Y es que para bien o para mal, tanto si nos gusta o no, creo que la III República está un poco más cerca.

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15 Septiembre 2009

La guerra de Afganistán, una trampa para Zapatero y su "Alianza de Civilizaciones"

Por: Manuel Cruz en Aragón Liberal

Los ataques de los talibán a las fuerzas españolas integradas en el despliegue militar de la OTAN, han planteado una vez más en nuestra sociedad, hasta qué punto es necesaria nuestra presencia en el lejano país asiático, al tiempo que se multiplican las encuestas "on line" que arrojan una mayoría favorable a una retirada como la de Iraq, ordenada por Rodríguez Zapatero en los primeros días de su anterior legislatura

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Los sentimientos "pacifistas" afloran así, una vez más, en una sociedad que se ha habituado a huir de los conflictos mundiales e, incluso, de los internos: la responsabilidad, el esfuerzo, el servicio y hasta el honor se han perdido en los meandros del relativismo que tanto se esfuerza en primar el placer y el hedonismo como instrumento electoral. No es tiempo de "sangre, sudor y lágrimas" sino de sexo, botellón y porros, con todas sus secuelas de vicios sociales.

Pero no nos desviemos de Afganistán porque la cuestión de fondo que debiéramos plantearnos -y no solo en España- es hasta qué punto el "mundo civilizado" tiene derecho a imponer una democracia en un país dominado durante siglos por los clanes tribales y sometido a unos hábitos religiosos y culturales diametralmente opuestos a los derechos humanos. Pero los afganos de todas las tribus -no solo los talibán, influidos por el fanatismo de la secta islamista "deobandi"- son, por encima de todo, unos celosos defensores de su forma de vida, incluida la marginación absoluta de la mujer en la sociedad, que han sido capaces de derrotar a dos grandes imperios del siglo pasado: el británico y el soviético.

No es cosa ahora de recordar esta historia de guerras, guerrillas y terrorismo. Pero no puede olvidarse el inmediato antecedente del levantamiento popular contra la dominación comunista, alentada por los Estados Unidos y Arabia Saudita dentro de la "guerra fría" y que terminó con la vergonzosa derrota del Ejército Rojo... y el abandono de los afganos en manos de los "señores de la guerra"... y de un fanático Osama Ben Laden que no dudó en convertir el país en el santuario de su red de "Al Qaída" que, en sus primeros momentos, no se olvide, fue un aliado estratégico de la CIA. Lamentarse ahora del error cometido por la Administración norteamericana -Clinton, Bush...- al dejar a los afganos a su suerte, resulta una pérdida de tiempo, porque lo que pudo ser no fue...

La primera guerra de Golfo, con la implantación de una base militar norteamericana en la "tierra sagrada" de Arabia Saudita, provocó la hostilidad de un Ben Laden crecido que no dudó en declarar la guerra a la familia real saudí así como a Estados Unidos. No se trataba de una baladronada porque el 11 de septiembre de 2001, después de los atentados contra el destructor norteamericano "USS Cole" y la embajada norteamericana en Nairobi, vino el ataque contra el Pentágono y las Torres Gemelas de Nueva York, detonante de la guerra total contra el terrorismo declarada por el presidente Bush y cuyo primer objetivo fue el régimen "talibán" que se había impuesto en Kabul.

Afganistán quedó a merced de Estados Unidos... y de los "señores de la guerra" que se aliaron estratégicamente con el más fuerte, algo que no había conseguido la ya desaparecida URSS. La diplomacia internacional se hizo cargo entonces de establecer un sistema democrático que, después de múltiples esfuerzos, consiguió llevar a Kabul un presidente afgano, Hamid Karzai, con el encargo de establecer una democracia donde nunca había existido. La triste realidad es que Karzai, cuya presunta victoria electoral en las recientes elecciones presidenciales ha sido ya denunciada como un fraude por su principal opositor y antiguo colaborador, Abdullah, nunca ha podido llevar su autoridad más allá de Kabul. La población afgana, por su parte, apenas ha podido ver un mínimo cambio de vida que le haga adicta a las libertades.

Cierto es que Estados Unidos y las grandes democracias han derramado miles de millones de dólares en una reconstrucción del país... que se han perdido en los meandros de la corrupción, al tiempo que se ha disparado el cultivo del opio bajo la protección de los clanes de dudosa lealtad al poder central. Se añade a ello el juego maquiavélico de un belicoso Paquistán que lo mismo ayudaba a Estados Unidos que a los "talibán" refugiados dentro de sus porosas fronteras, sin dejar de padecer por ello los zarpazos del terrorismo islamista.

En definitiva, si la OTAN está en Afganistán, y con ella los soldados españoles, no es solo para proteger a la incipiente democracia impuesta por la comunidad internacional, sino para proseguir el combate contra el terrorismo mundial. Ni los "talibán" han llegado a ser del todo derrotados, ni Ben Laden ha sido capturado, ni "Al Qaída" ha desaparecido. El dilema, pues, que se plantea al mundo occidental, que ha asumido su papel de "protector" de unas libertades desconocidas por los afganos, es muy simple: o se mantiene la presencia militar extranjera para continuar la guerra contra el terrorismo o se deja a los afganos que se las arreglen solas con sus demonios ancestrales.

Cualquier respuesta, sin embargo, tendrá gravísimas consecuencias. Continuar la guerra al terror es convertir Afganistán en otro Vietnam para todos los aliados occidentales, con su correspondiente escalada militar que no tendrá límites ni en el número de tropas ni en el tiempo. Abandonar el país supondría dejarlo en manos de los "talibán" que, de manera inmediata, lo convertirían el en un nuevo emirato de los primeros tiempos de Mahoma, así como en el santuario definitivo de todos los terroristas islámicos, empezando por "Al Qaeda". No hay otra alternativa que vencer o salir con el rabo entre las piernas.

En este contexto, Zapatero lo tiene un poco complicado. Ya no puede alegar que Afganistán no está en guerra y que los soldados españoles se encuentran allí como miembros de una caritativa ONG repartiendo agua y tiritas. Tampoco puede esgrimir su contradictoria "Alianza de Civilizaciones" para convencer a los "talibán" de que dejen de enviar terroristas suicidas a los mercados de Kabul, como en las guerras de Gila. Pero, eso sí, puede retirarse para satisfacción de los familiares de los soldados y de sus aliados de la izquierda, a costa de contrariar a un Obama... que todavía no sabe qué hacer en los próximos meses. En todo caso, a Zapatero se le ha agotado en Afganistán su repertorio de mentiras "pacifistas". Afganistán puede convertirse en su pesadilla apenas los soldados españoles empiecen a sufrir las consecuencias de las ofensivas de los terroristas, hasta ahora disfrazados de "delincuentes comunes".

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30 Agosto 2009

A Telefónica le gusta el Spam

 

Por: Humberto Vadillo para Aragón Liberal

¿Qué pensaría Usted si de repente, en plena canícula agosteña recibiera en su móvil una llamada de Citroen diciéndole que saben que es Usted propietario de un Renault y quieren hacerle una oferta para deje su coche y se compre un Citroen?

Impensable, ¿verdad?. Pues esa es exactamente la táctica comercial que está desarrollando Telefónica para captar clientes de otras compañías para su división Movistar. Llamadas no solicitadas a horas intempestivas en la mejor tradición de los spammers americanos.  

Irritante, ¿verdad? Pues una vez superada la irritación inicial es posible que se planteara Usted las siguientes preguntas:  

1) ¿Cómo ha conseguido Telefónica su número de teléfono?  

2) ¿Será posible que Telefónica haya violado la Ley Orgánica de Protección de Datos?  

3) Un spammer no tiene reputación alguna que proteger, ni imagen de marca, ni prestigio. Las últimas actuaciones comerciales de Telefónica parecen específicamente diseñadas para destruir su reputación corporativa y alejar para siempre a aquellos clientes que no caigan en sus arteras tácticas. ¿Quién diseña las políticas comerciales de Telefónica?  

En un anterior artículo veíamos como Telefónica estaba recurriendo a tácticas dignas de trileros para mantener su clientela. Hoy vemos cómo recurre a tácticas de spammer para captarlas desde otros clientes. Ddesconozco cuál será el grado de conversión de tan turbias prácticas, es decir cuantos clientes reales retienen y/o atraen pero lo que es indudable es que cada cliente insatisfecho, en estos casos no sólo insatisfecho sino irritado y vejado comunicará su malestar a otros cinco posibles clientes que se guardarán muy mucho de contratar con Telefónica. Telefónica ha disfrutado y disfruta todavía de una situación de cuasi monopolio de la que ha abusado con entusiasmo. No se si sus directivos son conscientes de que independientemente del marco normativo los nuevos avances tecnológicos van a hacer cada vez más difícil mantener su comfortable corralito. Puede que cuando quiera darse cuenta de que el consumidor es soberano sea demasiado tarde.

Aragón Liberal quiere conocer sus problemas como consumidor. ¿Le han cobrado de más en su factura? ¿Maltratatado por el servicio de atención telefónica? ¿Víctima de publicidad engañosa? Escríbanos y cuéntenos su problema. Nuestra dirección de correo:  aragonliberal@gmail.com

Tags: telefonica, spam

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18 Agosto 2009

La tregua de Al Qaeda

 Por Ius cogens para Aragón Liberal                                                    

 El pasado jueves, 13 de agosto, tanto la prensa nacional como la extranjera se hacían eco de la oferta de tregua efectuada por el que se considera el número dos en la estructura jerárquica de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri. Proposición que no es sino una réplica de la supuestamente emitida en 2006 por el propio Ben Laden.

    

Tres aspectos me gustaría resaltar sobre las mismas:

    En primer lugar, no se trata exactamente de unas treguas, y ello con independencia de que pueda denominarse así a un posible cese de actividades terroristas en contraposición a una limitación o paralización de acciones militares y policiales llevadas a cabo por los cuerpos armados de estados soberanos. La condición sine qua non para las mismas es inaceptable para los países occidentales: el abandono por parte de las fuerzas armadas de EE.UU, la OTAN y sus aliados de todos los estados musulmanes, especialmente de Irak y Afganistán. Prácticamente equivale a una rendición incondicional. Se ofrece la tregua en unas condiciones que imposibilitan su aceptación; es decir, se emite el mensaje, precisamente, para que no sea atendido, no, por lo menos, en los términos expresados.

    Ello se deriva de la misma composición de la organización terrorista. Al Qaeda, como tal, dispone de escasos miembros. Su expansión como red terrorista global se ha basado en el apoyo mutuo entre su cúpula y grupos insurgentes o terroristas locales, los cuales persiguen objetivos muy concretos y circunscritos a límites geográficos determinados. Como ha puesto de manifiesto Isaac Martín Barbero, del Real Instituto Elcano, Al Qaeda funciona al modo de una marca comercial: da su cobertura, sostén y presta su nombre a las acciones de múltiples actores; pero no ejerce control alguno, o en todo caso muy difuso, sobre ellos. Es difícil, pues, que pueda incluirlos en la tregua; luego, el cese de atentados, debe entenderse limitado a los que pudiesen ser ejecutados por sus propios agentes en los Estados Unidos y en Europa, no a los de sus asociados que seguirían actuando tanto en el mundo musulmán como en Occidente, según conviniese a los intereses de sus tácticas y objetivos.

    Tampoco puede comprometerse de modo más explícito, pues perdería prestigio entre sus aliados, tanto más cuanto que lleva varios años sin poder efectuar un atentado de envergadura en suelo occidental y a que la suerte de las guerrillas a las que apoya en el mundo islámico es en la actualidad bastante dudosa.

    ¿Entonces, cuáles son las razones de este ofrecimiento? Dos son las fundamentales, en mi opinión, y configuran los otros dos aspectos que querría subrayar en este artículo.

    Al Qaeda necesita consolidar políticamente las áreas en las que sus milicias han estado combatiendo durante estos últimos años: los territorios iraquíes y afganos. En el primero, cuenta con que Estados Unidos retirará sus fuerzas en breve y desea configurar un orden político fuerte en torno al segmento de población sunní que le permita imponer su voluntad sobre los chiíes, sino en todo el país, sí en determinadas zonas. El mensaje no sería, pues, retiraos ya de Irak; más bien consistiría en «dejadme las manos libres donde me interese y no habrá atentados». Mudando lo mudable, lo mismo sería predicable respecto a Afganistán: los estados occidentales le permitirían cierta libertad de acción para imponer orden entre el deslavazado moviendo talibán y consolidar su influencia en áreas determinadas, tanto afganas como en la frontera pakistaní.

    Aprovechando la pasividad parcial de sus adversarios, según los términos acordados expresa o tácitamente, además, podría dedicarse con mayor empeño a instaurar con mayor solidez sus células en algunos escenarios en los que convive con la insurgencia etnonacionalista y en los que no logra imponerse debido a la hostilidad con que aquélla le recibe. Baste de ejemplo la pequeña batalla que enfrentó este viernes pasado a la organización Ansar Jund Alá (Los Guerreros de Dios) y a Hamas en la franja de Gaza, y que terminó con la muerte de su líder, el jeque Abelatif  Musa y dieciocho personas más.

    Por último, Al Qaeda que lanzó a principios de esta década una gran ofensiva terrorista se encuentra con la imposibilidad de continuarla con la misma intensidad y, a parte de ello, desea recoger los réditos políticos de la misma. Junto con las armas, siente que ha llegado la hora de la diplomacia, aunque sea de forma encubierta. Esto, a su vez, plantea dos aspectos, uno positivo y otro negativo.

    Consiste el primero en el hecho de que esta hermética organización, de cuya verdadera composición, medios y fines se desconoce casi todo, parece que desea romper el silencio que la rodea y se ofrece a actuar por cauces políticos, como si fuera un sujeto de derecho, un actor en la escena internacional. Esto es, utilizaría los cauces clásicos para plantear y negociar sus reivindicaciones. Su comportamiento sería predecible. A cambio de concesiones, el riesgo de una nebulosa terrorista dispuesta a actuar en cualquier momento, sin atenerse a los criterios lógicos de sus enemigos, disminuiría.

    Como puede comprenderse, el aspecto negativo reside, precisamente, en su reconocimiento, por más que indirecto, de sujeto político. Al Qaeda, gracias al terror y a su sostén a unas guerrillas fanatizadas y crueles, se convertiría de hecho y de modo pseudojurídico, en un actor internacional de alcance global, en la primera organización privada, de tipo político-militar, a la que se reconocería, por vía de hecho, un estatuto similar a un estado.

    El presidente Bush rechazó la oferta de Ben Laden. ¿Hará lo mismo el presidente Obama con la de Al-Zawahiri? Porque si Al Qaeda ve dificultades de lograr la decisión por las armas en Irak y Afganistán, no es menos cierto el deseo del mandatario estadounidense por alcanzar un final rápido a estos conflictos.

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15 Agosto 2009

PER para todos: Zapatero se da un homenaje

Por: Humberto Vadillo para Aragón Liberal

¿De cuantas formas distintas es detestable la idea zapatérica de dar un subsidio extra a los parados de larga duración? 

Dejadme que os las cuente: 
 
1) Zapatero miente. El gobierno sostiene que la medida busca proteger a los parados de larga duración que se hayan quedado sin ninguna prestación. Falso. La medida busca conseguir votos. La ayuda se vincula a que el parado se apunte a un curso de formación y deje, por tanto, de estar oficialmente en el paro. Para el gobierno esto cuenta como "creación neta de empleo". Para cualquiera que sepa leer es un burdo artificio contable. Pura propaganda. 
 
2) Zapatero dilapida. El coste de la medida es de, al menos, 640 millones de Euros, una cantidad que se suma al ya desorbitado aumento del gasto público. El gasto público no es gratis y tarde o temprano habrá de pagarse en forma de mayores impuestos. La subida de impuestos dificultará la recuperación económica y, por tanto, impedirá la creación de empleo. Una vez más se demuestra que el socialismo prefiere subvencionar el paro a posibilitar la creación de empleo. 
 
3) Zapatero perjudica a los más débiles. La duración del subsidio es de 6 meses, prorrogables en tanto en cuanto la tasa de paro permanezca por encima del 17%. Eso quiere decir que quienes perciban el subsidio quedan durante el tiempo que la perciban fuera de la búsqueda activa de empleo, dedicados a "firmar" en los "utilísimos" cursillos del INEM. Cada día que perciban el subsidio se reducen sus posibilidades de volver a encontrar empleo. 
 
4) Zapatero discrimina. De ser cierto que lo que el gobierno pretende es paliar situaciones de emergencia, el subsidio debería ser universal, una vez quedara probada la emergencia y la necesidad. El ZPER comienza en cambio por excluir a los autónomos y, según el Blog Salmón excluirá también a aquellos parados que hayan agotado su prestación en periodo de incapacidad temporal en baja laboral. Discriminaciones ambas completamente injustificadas.

En conclusión, una medida injustificada, gravosa y contraproducente aprobada con motivos espurios que hace realidad el viejo sueño socialista de extender el PER a toda España. La España de peonada y pandereta.

 

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13 Agosto 2009

Entrevista a Pilar Clavería: “Alrededor del 90% de la población en Aragón rechaza a los gitanos”

Por: Cristina Perez para Aragón Liberal

Pilar Clavería lleva 20 años siendo la presidenta de la Federación de Asociaciones Gitanas de Aragón. Fue la primera mujer gitana que ostentó un cargo de tal importancia y sus objetivos han siempre la educación de los niños gitanos y la incorporación de la mujer la mundo laboral, entre otros. Hoy nos cuenta cómo ha sido su trayectoria como presidenta, con sus alegrías, pero también, con sus dificultades.

 

Pilar Clavería lleva 20 años siendo la presidenta de la Federación de Asociaciones Gitanas de Aragón. Fue la primera mujer gitana que ostentó un cargo de tal importancia y sus objetivos han siempre la educación de los niños gitanos y la incorporación de la mujer la mundo laboral, entre otros. Hoy nos cuenta cómo ha sido su trayectoria como presidenta, con sus alegrías, pero también, con sus dificultades.

 

¿Recuerda su primer nombramiento como Presidenta de la FAGA?

 

Fue en el mes de junio de hace veinte años. Estuve antes, 25 años, en el Movimiento Asociativo como vocal. Luego me ascendieron ellos mismos. Era la primera mujer gitana en España que estaba metida en una organización así y, después de hacer muchísima labor, los de la Junta me nombraron Presidenta adjunta.

 

¿Fue conflictivo que una mujer llegara a un cargo tan importante?

 

Sí, no te lo puedes imaginar. Había un grupo de machistas tremendo. También había otro que no lo era, que avalaba mucho el trabajo que hizo en esa época la mujer. Yo me dediqué a hacer pensiones. Salieron enfermos a montón, que nadie se dedicaba a ellos y desconocían muchas cosas y les hicimos 500 pensiones. Sonó mucho mi nombre y así me gané la ayuda y el respeto de muchos hombres. Hasta entonces, las únicas mujeres que había en la Asociación eran asistentes sociales. Las mujeres ni siquiera podían votar dentro de la asociación y no había mujeres gitanas. Cuando yo entré fui metiendo a alguna mujer más para que me ayudara, y me llegaron a decir que no metiera a más y sólo estábamos cuatro. Me he tenido que enfrentar a muchos hombres, porque yo no les tengo miedo. He hecho las cosas correctas, he cumplido con la teórica y el tema gitano y creo que he cumplido con nuestras normas y leyes. También algunos hombres han salido en mi defensa sin pedírselo.

 

¿Cuáles han sido los mayores logros conseguidos a lo largo de estos 20 años?

 

Lo más importante ha sido poder crear cursos de formación para preparar a nuestra juventud. También me siento orgullosa de ciertas decisiones que tuve que tomar para hacer manifestaciones que a lo mejor no acudía gente y aunque fuese iba yo sola con una pancarta. Eso es mucha fuerza. La verdad es que no me he visto sola nunca, tengo mucha fuerza de convocatoria.

 

¿Cree que existe una discriminación hacia le pueblo gitano en Aragón?

 

Sí, y muy grande. Te podría asegurar en estos momentos que el 90% de las personas rechazan a los gitanos.

 

¿Por qué cree que existe esta discriminación?

 

Porque no saben nada de la población gitana y lo que han sufrido. Si leyeran como he leído yo, entenderían más al pueblo gitano. Desde el 1325, cuando llegaron los gitanos a España bajo el mandato de la Reina Católica, se les margina y rechaza. Por ejemplo, solicitamos voluntarios para que vengan aquí a la FAGA y no viene ninguno, con la cantidad de voluntarios que hay en Zaragoza.

 

¿Qué haría falta para que no hubiese discriminación?

 

Que se informaran más y vivieran más con la población gitana para poder opinar sobre nosotros. Un escritor hizo unas encuestas y salió que había un racismo tremendo. Las personas quieren antes una prostituta de vecina o un inmigrante que un gitano. De hecho en los cursos normalizados de las escuelas taller que existen fuera de la FAGA hay muy pocos gitanos.

 

Muchos de los ciudadanos gitanos se dedican a la venta ambulante en el Rastro de Zaragoza, ¿afecta también la crisis a este sector?

 

Sí que afecta muchísimo la crisis también. Acude mucha gente, pero no compran tanto como antes.

 

¿Usted también se dedica a la venta ambulante?

 

Sí, vamos a la venta ambulante también y hacemos sólo lo de Zaragoza. Lo compagino con mi cargo aquí en la FAGA y además estoy metida en un Consejo Estatal de gitanos y en una Patronal y un Sindicato que acabamos de crear para proteger la venta ambulante. Existe otro Sindicato pero ése es para tienda cerrada, para el pequeño comerciante. La venta ambulante tiene le inconveniente de que dependemos del tiempo. Si hace frío, llueve, nieva o hay mucho viento no podemos montar los puestos y eso provoca muchas pérdidas. Y luego la Policía Local pone muchas denuncias, y son 90 euros. Por ejemplo, el hecho de que se te vuele la Licencia y no tenerla bien colocada supone una denuncia. No estamos contentos con el trato que nos dan, siendo el rastro ofrece unos productos muy buenos y damos muy buen trato a la población de Zaragoza. Lo que se tendría que hacer es arreglar los recintos donde se colocan los mercados. Poner bancos, fuentes, un sitio más acondicionado. Aunque pusiéramos los puestos igual, porque eso es lo bonito, un mercado al estilo medieval. Han ido entrando a vender payos, y personas extranjeras y los hemos acogido muy bien. Entonces es un grupo de culturas que hay que mimarlas, acariciarlas, respetarlas y cuidarlas.

 

¿Qué proyectos futuros tiene para la asociación?

 

Tenemos mediadores familiares, mediadores para que vayan los niños a la escuela, solo dedicado a hablar con los padres y el niño para que vayan a la escuela. El que quiera puede luego seguir estudiando. Tenemos un proyecto de canguros, para madres que van lejos a vender o a ganarse la vida. Va una chica y se ocupa de los niños. El carné de conducir lo tenemos específicamente para gitanos, si me cae algún payo lo meto pero trabajamos normalmente con gitanos.

 

¿Por qué un proyecto de carné de conducir específico para gitanos?

 

Porque no tienen dinero para pagarse la autoescuela. El lenguaje también lo tienen diferente. Tenemos dos autoescuelas que trabajan para nosotros y hace 20 años que nos lo concedieron. En estos cursos metemos a la gente más pobre que tienen que mantener a su familia o se dedican a la venta ambulante.

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