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Terra
La Coctelera

Los cristianos, un bien a proteger por el "Buen Gobierno"

Por: Federico Rodríguez de Rivera para Aragón Liberal

Cuando puse este título al artículo me acordé de los primeros apologistas cristianos. Muchos de ellos dirigían alegatos al Emperador y a los Gobernantes para mostrar que el cristiano era, por el hecho de serlo, un buen ciudadano.

El cristiano cumplía las leyes, no defraudaba los impuestos, cuidaba de los necesitados, rezaba por la salud y el acierto de los gobernantes a su Dios, si bien no rendía culto divino al Emperador.

En aquella época, desde el incendio de Roma, se utilizaba al cristiano como chivo expiatorio ante cualquier desgracia pública, o para eliminarle ante cualquier envidia o competencia entre comerciantes o, incluso, profesores de academia.

Hoy parece que algunos gobernantes, con un laicismo agresivo, intentan o añoran esos tiempos en los que, contra toda justicia, por adorar al Dios verdadero, eras "almuerzo" de León o "pira" para iluminar la noche romana. Su odio a lo católico y su hipócrita búsqueda de "alianzas" con otras civilizaciones despreciando la que creó Europa, es obsesivo y peligroso. Y parece que no razonan, que no escuchan y que nos encontramos como las cartas a Adriano u otros Emperadores, clamando ante sordos y mostrando la senda de la paz a ciegos.

A esas personas no les vale la magnífica labor social de Cáritas,ni de Manos Unidas, ni de las humildes parroquias cristianas, ni tantas y tantas iniciativas sociales surgidas en el calor de la caridad cristiana.

Y, sin embargo, es preciso volver a recordar que los cristianos siguen dando magníficos frutos de santidad, con lo que eso significa: personas que son la imagen de Dios, de Cristo, en la tierra. Y Dios es Amor.

Teresa de Calcuta y sus hermanas son un ejemplo socialmente aceptado, con premio Nobel de la Paz inclusive. Juan Pablo II fue decisivo para que el muro de la exclavitud del comunismo, socialismo real, se resquebrajase.

Pero es que la mera caridad cristiana en los hogares los hace estables, solidarios, escuela de hombres y mujeres trabajadores, leales a su patria, generosos, cuidadores de sus ancianos y enfermos, sensibles al mal de otras familias, propensos a las acciones solidarias y al sacrificio, amigos de la paz. En definitiva: ciudadanos ejemplares que cualquier "buen" gobierno debería querer y apoyar.

Sólo la maldad, los hombres malos, pueden intentar hacer violencia contra esa maravillosa realidad de "verdaderos ciudadanos", sólo la maldad puede intentar socavar los cimientos cristianos de las familias y fomentar en los niños una ideología sensual, hedonista y egoísta. Y eso es el laicismo agresivo, "progresista", que fomenta "nuevos modelos que disuelven el núcleo familiar y crean desamparo y soledad.

Ciertamente lo bueno es "difusivo de suyo", la Verdad es Bella, Atractiva y tiene influencia social. Su misma vida se propaga tanto en los hijos como en nuevos miembros que buscan en ella la paz y el sentido de su vida.

Sólo un laicismo "malicioso" haría como los rastrilladores en el campo de setas: arrancan hongos y micelios y dejan sembrada la esterilidad: destrozan hijos y familias y dejan soledades.

Ante eso clamo como los antiguos apologetas cristianos a los "emperadores progresistas" para que se den cuenta que con su política no hacen política, no cuidan el bien común de la sociedad, sino que destrozan la buena tierra y siembran la sal de la soledad y el odio.

Pero también puedo decir como Gamaniel a los miembros del Sanedrín: "no vaya a ser que estéis dando golpes contra el aguijón" y "estéis yendo contra Dios". Duro es para una criatura, por muy encumbrada que esté, atacar la obra de su Creador.

Traición y abandono al pueblo saharaui

Por Ramiro Grau Morancho para Aragón Liberal

Treinta y cinco años después de la traición y abandono del gobierno español al pueblo saharaui, vemos que la tragedia no sólo continúa, sino que se agrava.

El gobierno dictatorial de Marruecos sigue explotando las minas de fosfatos y los bancos de peces frente al Sahara, en perjuicio de sus legítimos propietarios, y se niega a hacer el referéndum a que le obligó la comunidad internacional, representada por la ONU, para que los nativos del territorio puedan optar por la independencia, y la consiguiente constitución de un nuevo estado.

Nación que utilizaría el español como lengua oficial, la segunda en África, pues en Guinea Ecuatorial también es el idioma más utilizado, por mucho que le pese al sátrapa Teodoro Obiang.

Los saharauis actuales son alrededor de 300.000 personas, y su causa es defendida por el Frente Polisario, teniendo su sede el gobierno en el exilio en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia, lugar al que huyeron para evitar ser asesinados por las fuerzas de seguridad marroquíes.

Esas mismas fuerzas que acaban de asesinar a un chico de 14 años, la misma edad que mi hijo, y cuyo cadáver se niegan a entregar a su familia para que pueda darle cristiana sepultura.

La actuación de España en el Sahara fue vergonzosa; me atrevo a calificarla de traición, pues es lo que realmente les hicimos. No tuvimos valor para defender su derecho a la autodeterminación, e incluso tutelar la transición a la independencia, como nos obligaba nuestro status de potencia descolonizadora, y han hecho todas las naciones civilizadas con sus protectorados.

Preferimos abandonarles a su suerte, o, mejor dicho, a su desgracia. Marruecos se apoderó del territorio mediante la "Marcha Verde" y España se fue, y no hubo nada. Pese a la visita relámpago de don Juan Carlos, y la promesa de apoyarles y no abandonarles  -desde entonces dejé de confiar en él-, lo cierto es que hicimos exactamente lo contrario: les dejamos tirados, a los pies de los caballos.

Es verdad que la situación española era dramática; el anterior jefe del estado estaba moribundo, don Juan Carlos asumió temporalmente el poder y luego tuvo que volver a dejarlo cuando Franco se recuperó temporalmente y volvió a la jefatura del estado, etc., pero los países que aspiran a ser importantes deben comportarse con seriedad y haciendo gala de cumplir sus compromisos, no solo ante Dios, sino también ante la historia.

De aquellos polvos vinieron estos lodos. La situación lleva visos de no solucionarse nunca. Marruecos ha llenado el Sahara de colonos, para intentar que voten en un hipotético referéndum de autodeterminación, que nunca se celebra. La Misión de las Naciones para el Referéndum de Autodeterminación del Sahara, MINURSO, ha realizado un censo fiable de los saharauis que quedan vivos de los residentes hace treinta y cinco años en los territorios actualmente ocupados, de un censo de alrededor de 70.000 personas, que por el excesivo paso del tiempo lógicamente se va reduciendo, ya que la vida allí es muy dura, y la comunidad internacional, España en primer lugar, mira para otro lado.

Nuestros intereses en el norte de África, Ceuta y Melilla e islas de soberanía, así como los permisos de pesca en aguas marroquíes y saharauis -de las que Marruecos se apropia, negocia y cobra como si fueren suyas- pesan más en la balanza que el Derecho y, sobre todo, la justicia.

¡Pobres saharauis! Mi solidaridad con todos y cada uno de ellos. Ese PSOE que tanto les apoyaba -cuando estaba en la oposición-, ahora pasa olímpicamente de ellos. Así es el PSOE. 

 

Ramiro GRAU MORANCHO,
Jurista y escritor

El aborto de/según Aido

Por: Rosa Plantagenet-Whyte para Aragón Liberal

Dice Aído: "El Ejecutivo no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de la vida de un ser humano..."

"El Ejecutivo no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de la vida de un ser humano, porque sobre el concepto de este no existe una opinión unánime, una evidencia científica, ya que la vida humana se entiende como un concepto complejo basado en ideas o creencias filosóficas, morales, sociales, y en definitiva, sometida a opiniones o preferencias personales".

Delirante declaración. Cerca de 3.000 intelectuales, catedráticos, profesores universitarios y profesionales médicos y sanitarios, muchos de ellos especialistas en Biología Celular, Genética, Bioética o Microbiología, rubricaron en marzo de 2009 el Manifiesto de Madrid, considerado como "una referencia insoslayable de la opinión científica española sobre el aborto". En su informe, los firmantes dejaron claro que "la vida humana empieza en el momento de la gestación".

De acuerdo con Gregorio Salvador, un feto es un ser humano desde el punto de vista etimológico, ya que es ser "porque existe" y humano al proceder del hombre "y no del mono o del caballo".

No creo que encuentre en toda la comunidad científica alguien que afirme lo que usted afirma, pero no la culpo. Como un mono, repite lo que ve en su gobierno: Primero negar la realidad cuando no gusta, y segundo relativizarlo todo. Todo es discutido y discutible, diluyen su componente moral, si hace falta se cuestiona la vida humana, porque nada tiene valor. Claro que contando, dentro del equipo de "especialistas" que le asesora,
con una destacada feminista que pidió "el aborto libre durante los primeros doce meses", todo es posible.

Si no hay vida humana, ¿qué somos entonces, señora ministra?

Bibiana Aído es Vd., posiblemente, la ministra más incapaz e ignorante de toda nuestra historia democrática. Sus declaraciones se habrían evitado con un poco de estudio y un poco de cultura general; el analfabetismo científico le sobrepasa. ¿Qué es un ser vivo, que es una especie, que es el ADN, que es un embrión, que un feto? La inmensa mayoría de los españoles lo sabemos, pero una persona tan profundamente ignorante como Vd., que antepone la ideología a la ciencia, nunca aceptará la evidencia científica que contradiga sus creencias. Vd. cree que abortar es algo positivo, que abortar es quitarse un quiste de grasa. Tiene fe en el progresismo, en su ideología, aunque vaya en contra de la biología.

Un ser humano pertenece a nuestra especie desde la concepción hasta la muerte. Es una verdad biológica, científica. Son dos momentos diferentes de un mismo ser vivo. Desde la perspectiva de la ciencia un feto humano es un ser vivo, es un ser humano vivo. Eso no es discutible y ningún científico lo puede discutir. Un ser humano es un continuo en desarrollo, es un ente biológico diferenciado entre esos dos momentos, con su propio código genético, con su propia decodificación proteínica, completamente única, sin ningún tipo de discontinuidad en el tránsito.

Si una mujer tiene un parto prematuro ¿Tenemos que matar al niño? ¿O lo metemos en un zoo hasta que adivinemos a qué especie pertenece?

Antes de nacer, ¿era Vd. un feto humano o un feto de mono? Todos nosotros fuimos una vez fetos humanos y antes fuimos embriones humanos.

Hasta hoy no tenemos conocimiento de que de la implantación de embriones mediante técnicas de reproducción asistida, nazcan seres distintos de los humanos.

Según su ley del aborto, podemos matar un feto de 13 semanas pero no uno de 14, ¿en qué momento adquiere ese feto su condición humana? ¿Qué hecho científico marca ese paso de un limbo en el que eres un ser vivo no perteneciente a ninguna especie, a pasar a ser un ser humano? ¿O es una intervención divina que se produce en la semana 14? ¿A las 24:00, a las 12:00? ¿Depende de la zona horaria en la que te encuentras?

¿Y en verano, pasas a ser humano una hora antes? ¿Es el momento en el que Dios nos insufla el alma? Ya que desde el punto de vista biológico no hay ninguna diferencia, se produce entonces una intervención divina o sobrenatural?

Sra. Bibiana Aído tiene Vd. más fe en su ideología progresista, que conocimientos de ciencia. Cree a pies juntillas todo lo que la progresía plantee, como un dogma de fe. Incluso en un caso como este, en el que lo que dice va en contra de lo que nos enseña la ciencia, pero claro, Vd. de ciencia cero. Señora ministra, su ignorancia, sectarismo y fundamentalismo son dignas de un ser "no humano".

Los españoles no se merecen tener por ministra a una "miembra" tan profundamente analfabeta. Háganos a todos el favor de dimitir cuanto antes, para dejar de tener que sonrojarnos cada vez que abre la boca. Y aproveche el tiempo que le resta pagada por los españoles de a pie, para estudiar un poquito y tratar de llegar a nivel de la ESO.

Rosa Plantagenet-Whyte
Secretaria General PP Aragón

A propósito de la huelga general del 29-S

Por: José Tomás Cruz Varela para Aragón Liberal

Años atrás, nadie cuestionaria la existencia y necesidad de los llamados "sindicatos de clase" como organizaciones encargadas de la defensa de los trabajadores, ejercer su representación y prestarles todo tipo de asesoramiento y orientación en sus relaciones con los empresarios, contribuyendo con sus cuotas de afiliados a la financiación y mantenimiento de los mismos. 

Tal planteamiento guarda escasa relación con el aparato en que se han transformado las centrales sindicales con su compleja burocracia, unido a las considerables subvenciones que reciben del Gobierno del PSOE.

Dichos sindicatos, aunque se nieguen a admitirlo, se han quedado anclados en el pasado , reos de moldes ideológicos totalmente superados por el cambio social. Con niveles de afiliación mínimos proporcionalmente, la penetración en ciertos sectores de la actividad económica es ridúcula. La liturgia de las manifestaciones, pancartas, consignas y mítines con discursos amenazantes, son muestras de inmadurez e infantil debilidad que responden a una actitud desnortada  y que demanda urgentemente nuevos planteaminetos más afines a los tiempos que corren.

En segundo lugar, plantear en momentos tan inoportunos la celebración de una "huelga general" para el próximo 29 de septiembre, convocada con más de tres meses de antelación, constituye una auténtica aberración que nada soluciona ni a nadie beneficia. Los sindicatos tratan de justificarse, pero con su mermado poder de convocatoria, corren el peligro de cosechar un sonado fracaso que deteriore todavia más su maltrecho prestigio, si bien es cierto que la sociedad está muy quemada y eso puede convertirse en apoyo.

El total desacuerdo de Gobierno, Sindicatos y Empresarios han colocado al trabajador, ignorante de los motivos de tanto enfrentamiento, en una dimensión personal que le precipita al vacio.  El egoismo y la intransigencia de los implicados en la negociación solo han logrado incrementar el paro y desamparo en que se encuentran los trabajadores españoles

Son muchos los paises que estan soportanto una crisis económica similar a la nuestra tal como es el caso de EE.UU., Inglaterra, Irlanda, Grecia, etc., pero curiosamente, todos ellos mantienen una tasa de paro que supone menos de la mitad que la nuestra. De donde se deduce que el problema no es exlusivamente la economia, sino el padecer una legislación laboral encorsetada e instalada en el pasado, que defienden los sindicatos a ultranza e impide adaptarse a la realidad actual.

Los sindicatos son conscientes que cuanto más se descentralicen las negociaciones entre empresarios y trabajadores, va a suponerles una pérdida de poder muy considerable, algo a lo que no estan dispuestos a renunciar, si bien, el mantener esa influencia e intervencionismo, a base de obsoletos y demagógicos discursos, tarde o temprano les  abocará al fracaso.

En definitiva, lo más triste, es que la pantomima del 29-S, nada o muy poco va a aportar en favor de empresarios y trabajadores, muchos de los cuales, necesitados del salario de ese dia, se verán obligados a prescindir de él por la presencia de los piquetes; lo que no le ociurrirá a los compañeros y compañeras "liberados"... ¡¡Que tristeza!!

Lo que más vale no tiene precio

 Por: Javier Úbeda Ibáñez para Aragón Liberal

Lo que más vale no tiene precio. Un beso, la sonrisa de un niño, la caricia de una madre, la ternura de un novio o de un padre con su hijo, el gesto de solidaridad, ¿cuánto valen?

El absolutismo relativista de hoy se basa en que las cosas no tienen valor, sino simplemente precio. Pensamos que eso corresponde exactamente a nuestra situación. La sociedad moderna es una sociedad de mercaderías, en la cual todos los valores se convierten en valores de cambio. Si en una sociedad se acepta únicamente la tesis de que todas las convicciones deben respetarse, el resultado es que ninguna convicción es respetada, ni el hecho mismo de tener una convicción. Se trata de una civilización de sólo hipótesis y, a la larga, toda fe religiosa y toda relación personal, como el matrimonio o los votos sagrados, dejan de comprenderse, ya que no son sustituibles por equivalentes.

¿Un nuevo nihilismo? Sí, nosotros lo llamamos el nihilismo banal. Y es muy peligroso. Por ejemplo, en la juventud actual hay una gran tendencia a la violencia. Si le preguntamos a un joven por qué es tan violento, nos responderá riendo: ¿Y por qué no? Es la nada, y el resultado es la violencia.

En el fondo, en el alma de los jóvenes, el relativismo es la muerte del alma. Nos parece criminal educar a los niños y a los jóvenes en el relativismo, porque eso significa que la vida no tiene importancia. Uno puede pensar de modos diferentes, pero contando con algún parámetro, teniendo algún criterio para optar. En el marco relativista, en cambio, la elección es ciega. En un contexto educacional así, antes de comenzar la vida, las almas ya han sido asesinadas. Es necesario formar nuevas élites, pero deben ser fundamentalmente ascéticas, no reclamar privilegios materiales. Para ser verdaderas élites, deben ser modelo de cierta austeridad.

El papel destructivo de ciertos medios de comunicación, especialmente la televisión, es claro: se ha perdido la batalla de los valores y principios. Quienes trabajan en ese medio de comunicación aplican, casi únicamente, el criterio del impacto para seleccionar los temas. De este modo, la tradición basada en valores normales de la vida no tiene espacio ya en la televisión. Nos interesa insistir: la televisión destruye sistemáticamente la diferencia entre lo normal y lo anormal, porque, en sus parámetros, lo normal carece en sí de interés suficiente. Por lo tanto, ni la salud, ni la verdad, ni la belleza se respetan como valores.

Hace unos días leímos un artículo de un sociólogo, no español, según el cual hay que suprimir todo tipo de ayuda del Estado a la familia, en lo que respecta a los niños. ¿Por qué? Porque el pago de las jubilaciones lo hacen ahora trabajadores que vienen del extranjero. Por consiguiente, ya no necesitamos niños para pagar las jubilaciones de los viejos. Podemos importar los trabajadores de otros países. Para el Estado resulta más económico dejar de financiar la educación de los niños, importando trabajadores ya educados en los demás países. Esto, evidentemente, es de un cinismo absoluto. Es decir, todo el problema de los niños se reduce a un asunto económico, de costos. Y si podemos tener las cosas a mejor precio, ¿para qué los niños?

Es algo muy sintomático de lo que ocurre cuando se confunde valor o precio. Los valores ni se compran ni se venden.

Espabila Rajoy

Por: José Tomás Cruz Varela para Aragón Liberal

La oposición no puede seguir tolerando la presión ejercida por el partido en el Gobierno incrementando las desigualdades económicas existentes entra las diferentes Comunidades Autonómicas.

La actitud del Gobierno hacia los más débiles puede desembocar en peligrosos enfrentamientos. El Partido Popular necesita disponer de un modelo a seguir, un "principio común" que consista en mejorar la "eficacia". Dicha estrategia únicamente es un valor cuando el rumbo perseguido está trazado con claridad. Si se pierde o no existe, el esfuerzo es baldio, y la consecuencia, caer en la impotencia...La única herramienta capaz de determinar el rumbo correcto sería un principio dotado de un alto grado de profesionalidad.

La defensa de la "unidad nacional" en estos momentos, cobra una importancia transcendental. Zapatero juega de manera insolente con los nacionalismos independentistas, con el objetivo de sumar votos y mantenerse en el poder a cualquier precio. Los cambios politicos en democracia son normales e incluso muy sanos y beneficiosos para el sistema, pero la unidad de España, es y será siempre incuestionable por mucho que pataleen elementos como Montilla y su socio en el tripartito, Carod-Rovira.

De lo que ya comienza a saturarse la sociedad española, y cargada de razón, es a seguir escuchando incesantes "declaraciones de intenciones" sin que nada se concrete ni matrialice. Rajoy acusa permanentemente al presidente del Gobierno de "estar perdiendo el tiempo". ¿Y vd. don Mariano?, ¿que hace?. Habla de: crear mas trabajo, reducir el gasto público, realizar una reforma estructural, mejorar el estado del bienestar, etc, etc....¿Pero como?

Lo de la "libertad vigilada" ya está muy sobado, en incluso, como bien sabe, la gestión en torno a la deuda externa está mejorando considerablemente y reconocido interna y exteriormente; ya hemos comenzado a pagar menos.

El fracaso rotundo de la presidencia española de la UE, al ciudadano le ha importado un pepino ni le preocupa lo más mínimo y menos sabe en que ha consistido. No utilice más ese argumento, está obsoleto y manido hasta la saciedad.

Su valoración como lider de la opisición y no se enfade, no pasa de mediocre, más bien flojita, pero no es menos cierto que el desprestigio de Zapatero es imparable e incluso, muchos de los suyos, en voz baja, reconocen que está más que amortizado, si bien, le temen como a una vara verde, entre otras razones por que nadie se siente seguro en el cargo, salvo raras excepciones como el mefistofélico Rubalcaba.

La campaña contra el catolicismo

Por: Humberto Vadillo para Aragón Liberal

En esta Danza de la Muerte que placenteramente baila Europa desde hace cuatro décadas el relativismo es el veneno lento que está acabando con nuestra sociedad y la Iglesia Católica uno de los pocos refugios frente a su omnipresente dictadura.


El 25 de marzo de este año el New York Times publicaba en portada la noticia de que Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, habría ignorado en 1996 las repetidas demandas de que se sancionara a un párroco de Milwaukee sobre el que recaía la acusación de haber abusado entre 1950 y 1974 de hasta 200 niños sordos que se encontraban a su cuidado. Un desinterés rayano en la negligencia, una negligencia equivalente a un crimen. Solo que no es así. Claro.

La noticia ha sido con posterioridad enteramente desacreditada: sus fuentes eran, por un lado, el abogado que promueve una enormemente lucrativa demanda por este asunto, por otro el otrora obispo de Milwaukee, un obispo progre, doctrinalmente opuesto a Ratzinger y notorio por haber tenido que retirarse tras dedicar 450.000 dólares del dinero de la Diócesis para pagar el chantaje al que le sometía su amante homosexual. Edificante. El NYT no consideró relevante advertir a sus lectores de estos datos. Minucia. Tampoco consideró oportuno conocer la opinión del canonista que llevó el proceso y que ha negado convincentemente todas las insinuaciones que el NYT hace contra Ratzinger.

Sólo que la falsedad de la noticia no impide que desencadene una campaña contra la Iglesia. Claro.

La campaña es global y, desenterrando si es preciso asuntos de hace treinta años, se ha extendido desde EEUU hasta Alemania pasando por Irlanda y Chile, volviéndose tonta en Inglaterra con Hitchens y Dawkins, superhéroes de ocasión que han anunciado que intentarán arrestar al Papa en su próxima visita al Reino Unido. Tengo para mí que sólo las vicisitudes judiciales por las que atraviesa han podido impedir que "Garzón el Supremo" se uniera al rigodón y sólo lo atareados que andan los cejateros habituales tratando de salvar a Garzón el Supremo de esas vicisitudes judiciales ha provocado que en España sólo segundones como Maruja Torres o Álvaro Cuesta estuvieran disponibles para sumarse a la causa.

¿Y cuál es la causa?

La causa es demostrar que Benedicto XVI por acción o por omisión es responsable de los abusos. Que estos abusos son inherentes a la Iglesia debido a la institución del celibato y que por ello mismo a efectos prácticos media Iglesia abusa de menores y la otra media tapa sus desmanes. Muchos sienten que la esperanza volteriana de "aplastar a La Infame" nunca había estado tan próxima.

Solo que esto es patente y demostrablemente mentira. Claro.

Dejemos algo claro: los terribles crímenes de una ínfima minoría de sacerdotes, aumentados en ocasiones por la miopía e idiocia de algunos obispos, son una fuente de tremendo oprobio e inmenso dolor para cualquier católico. Justamente además.

Dicho esto: nadie ha hecho más por acabar con lo que él mismo ha denominado la "inmundicia" de los abusos a menores dentro de la Iglesia que Benedicto XVI. Nadie, no desde luego los cabecillas de la campaña, ha mostrado tan honda preocupación y cercanía a las víctimas de abusos como Benedicto XVI. Las palabras que dirigió a los sacerdotes irlandeses dejan poco lugar a dudas:

Habéis traicionado la confianza depositada en vosotros por jóvenes inocentes y por sus padres. Debéis responder de ello ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos. Habéis perdido la estima de la gente de Irlanda y arrojado vergüenza y deshonor sobre vuestros semejantes.

La propia Iglesia ha hecho más que ninguna otra institución por erradicar de su seno la pederastia, y ello precisamente bajo el impulso expreso de Joseph Ratzinger. Todas las alegaciones desenterradas por la prensa son antiguas. Desde un punto de vista simplemente estadístico, en ningún sitio está tan a salvo de predaciones hoy un niño como al amparo de la Iglesia. No en la escuela, donde se calcula que entre un 6% y un 10% de los niños de las escuelas estatales americanas han sufrido algún tipo de abuso a manos de sus profesores. No en la familia, donde se producen el 60% de los abusos a menores. Sólo en los Estados Unidos se calcula que hay 39 millones de víctimas de abusos sexuales a menores.

Entonces, ¿qué sentido tiene esta campaña? Si no hay en sus promotores preocupación por las víctimas ni ánimo de veracidad, ¿qué es lo que buscan?

Estamos ante una campaña que tiene como principal objetivo a Benedicto XVI pero que busca minar, acaso definitivamente, la autoridad moral de la Iglesia para opinar en cuestiones temporales. Generar el ambiente en el que cada pronunciamiento de la Iglesia pueda ser no ya rechazado sino simplemente ignorado con un ademán apresurado.

Desde hace varias décadas la ideología verdaderamente dominante es el relativismo moral. Y la Iglesia Católica es uno de los pocos pilares que se oponen a la extensión universal del relativismo.

Y si no me siento especialmente cristiano y, para decir la verdad no me caen muy bien los curas ¿Por qué ha de importarme todo esto?

Pues, dejando tranquilo a Niemoller, simplemente porque en esta Danza de la Muerte que placenteramente baila Europa desde hace ya cuatro décadas, el relativismo es el veneno lento que está acabando con nuestra sociedad y la Iglesia Católica uno de los pocos refugios que todavía pueden encontrarse frente a su omnipresente dictadura. Porque el hombre sin categorías morales trascendentes es el sueño húmedo de los socialistas de todos los partidos. Porque el relativismo moral concede al Estado poder absoluto.

Liberales. He aquí la Iglesia Católica. Voila l'amie.

Publicado en Libertad Digital 

Una historia aragonesa

Por: Yolanda López - Muñiz para Aragón Liberal

Las minas de la localidad de Tierga (Zaragoza), que desde comienzos del siglo XX proporcionaron trabajo a cientos de personas, también dieron paso a la creación de una nueva vida en comunidad. Hoy todavía se conservan los restos.

Tan sólo a 80 kilómetros al Oeste de la provincia de Zaragoza y alzando un poco la vista se encuentra Tierga, una villa que descansa sobre una montaña a 632 metros de altitud y a cuyos pies reposa el río Isuela. La gran torre de ladrillo de la iglesia de San Juan Bautista se levanta por encima del resto de pequeñas casas haciendo que el pueblo acoja un perfil característico.

Sin embargo, y todavía en lo que la vista alcanza desde la torre, aparece otro escenario. Apenas a un par de kilómetros de Tierga, existe un camino que conduce hasta un lugar donde la tierra es más arenosa y todo parece de un mismo color. Es un tono rojizo.

La nueva atmósfera también posee un rasgo peculiar, y es que allí todo es silencio. Ahora sólo queda por imaginar el ruido de los vagones que sobre raíles albergaban hierro, porque aquello fueron minas una vez, pero no unas cualquiera. Éstas consiguieron generar minerales, pero también vida. Sin embargo, aquí ya no habita nadie, y sólo los restos hablan del lugar.

Su historia

A principios del siglo XX, antes de la Primera Guerra Mundial, se produjo un auge del hierro, y Tierga fue el objetivo de un grupo de alemanes para crear una mina al ver que era un lugar cuyo mineral era, y sigue siendo, muy puro.

La creación de ésta, llamada "la del judío", constituyó una nueva forma de ingresos para la gente del pueblo totalmente diferente a la que había habido hasta entonces, pues dio lugar a una profesión que ya no iba a depender de la climatología, tal y como ocurría con la agricultura.

Comenzó a hacer falta mucha mano de obra, y la gente que no poseía ni ganado ni tierras empezó a trabajar en ellas. Sin embargo, no sólo acudían personas de Tierga, sino también de otros lugares como Galicia o Asturias, aunque a la hora de trabajar, los privilegios con respecto a los del pueblo se notaban. Rara era la vez que a los habitantes del pueblo les tocara trabajar en la parte de abajo de las minas.

Alrededor del punto de trabajo todavía pueden verse los restos de las casas, la iglesia con el nombre de Santa Bárbara, patrona de los mineros, e incluso una escuela. Se formó una especie de pueblo independiente a Tierga, que muchos llamaron aldea. La gente obrera habitaba en torres o casetas, que eran algo así como corrales muy grandes en los que vivían un par de familias o tres. En una zona un poco más apartada se ven las ruinas de lo que fueron los barracones, los cuales poseían un único dormitorio.

Comercios y talleres para máquinas fueron otros medios que dieron trabajo allí. Además, al quedar la mina algo lejos del pueblo, las tierras de su alrededor quedaban sin exportar, sin cultivar, por lo que muchos de los que se asentaron desde un principio, tuvieron derecho a la compra de las mismas. El abandono ya no lo permite ver, pero entonces quedaron plantados árboles de todo tipo y cultivo, ya que la gente, al provenir de tan diversos lugares, había plantado semillas de sus respectivas tierras.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, la compañía alemana poseedora de las minas quebró, al resultar los alemanes perdedores en el conflicto, por lo que éstas fueron a parar a manos de una asociación vasca, llevando a cabo la apertura de otra con el nombre de Santa Rosa, la actual y desde siempre patrona de Tierga.

De las 1200 personas que aproximadamente habitaban en el pueblo, fueron casi 500 las que ya a lo largo de los años 50 se trasladaron a vivir a la mina. En aquellos años ocurrió a su vez algo casi impensable, y es que no bastaba con que los vagones de las minas se movieran a través de un tren eléctrico, sino que se llegó a construir otra infraestructura que transportaba estos vagones de mineral por medio de raíles aéreos hasta Calatayud.

La nostalgia es fruto de que a finales de 1960 y principios de los 70, cuando la industrialización estaba en continuo desarrollo y la mano de obra ya no era tan necesaria, provocó un éxodo rural y la gente de las minas regresó a Tierga o pueblos vecinos, como Mesones de Isuela.

Casi 50 años más tarde, el recuerdo de la mina todavía queda grabado en la memoria de quienes vivieron allí de niños, han podido ver el lugar o, simplemente, han escuchado su historia. Y es que también hay rincones en Aragón que merecen salir de su escondite y darse a conocer porque, realmente, hablan por sí solos.

Reportaje de investigación